En el juego de hoy nos trasladamos a un reino oriental, el que existe una pagoda mística. Alrededor de esta pagoda vamos a acumular recursos para construir los jardines más hermosos y complacer a los dioses. ¿Quién será el que lo consiga?

NOMBRE: Four Gardens

MARCA: Arrakis Games

PRECIO APROXIMADO: 40 euros

INSTRUCCIONES EN CASTELLANO:

EDAD: más de 10 años

Nº DE JUGADORES: de 2 a 4

JUEGO COOPERATIVO: No

RITMO DE JUEGO: Por turnos

DURACIÓN DE LA PARTIDA: 45 minutos

CARACTERÍSTICAS:

El juego viene en una caja grande con una preciosa ilustración de estilo oriental. En su interior encontramos:

  • La pagoda de 4 pisos, mezcla de plástico y cartón, que montaremos la primera vez y luego ya se podrá guardar montada. Es una auténtica pasada.
  • El tablero de puntuación, de cartón grueso, bastante soso pero funcional.
  • Las losetas de almacén y de bonificación, también de cartón grueso, muy sencillas pero adecuadas.
  • Los recursos de madera de los 4 tipos, perfectos para jugar y muy bien diseñados.
  • Los cubos de puntuación de madera, pequeños y sencillos.
  • Las cartas de doble cara, de tamaño más grande de lo normal y de calidad típica, con unas ilustraciones espectaculares.

El conjunto está muy bien y hace que te veas inmerso en este mundo oriental.

En este vídeo lo podéis ver:

FUNCIONAMIENTO:

Aquí tenéis el vídeo con la reseña y el tutorial, por si lo preferís:

Preparación:

Lo primero es colocar los cuatro pisos de la pagoda ya montados unos encima del otro, de cualquier orden.

Colocamos el tablero de puntuación y sobre él los 4 cubos de cada jugador; todos empiezan en el valor 2 de puntuación.

Repartimos a cada jugador una loseta de almacén y las losetas de bonificación las dejamos a un lado, apiladas en tres montones diferentes según el tipo y con el valor en orden descendente empezando por arriba (las de almacén extra son todas iguales).

Ahora barajamos todas las cartas y repartimos 5 a cada jugador. El resto quedan formando un mazo con la cara del paisaje visible y destapamos tres cartas, que dejamos junto el mazo a la vista mostrando la cara contraria al paisaje.

Ya podemos empezar, pero antes cada jugador debe colocarse de tal manera que tenga una de las caras de la pagoda frente a él, ya que será la que use, y el jugador inicial coloca las caras que tiene frente a él de tal manera que muestren, de arriba a abajo, los siguientes recursos: 0-1-2-3.

La pagoda:

La pagoda está formada por cuatro pisos, y en cada piso aparece un recurso diferente: piedra, agua, planta, madera. Cada cara de cada piso muestra una cantidad de ese recurso en el mismo orden: una cara con 3 recursos, una con 2, con 1 y con ninguno.

Los diferentes pisos de la pagoda pueden rotar, pero la rotación tiene una peculiaridad, y es que al rotar un piso rotan también los que están sobre él. Es decir, si roto el piso más bajo, rotarán los 4, si roto por ejemplo el segundo, solo rotarán el 2º, el 3º y el 4º, pero si roto el de más arriba solo se mueve ese.

La ronda:

El funcionamiento de la ronda es muy simple: de las 5 cartas que tengo en la mano debo de jugar 3 en el orden que quiera y una vez las he jugado, repongo mi mano hasta tener 5 otra vez. Para reponer puedo coger del mazo y/o de las 3 cartas que están a la vista junto al mazo. Ahora ya le toca al siguiente jugador.

En la ronda puedo realizar simplemente dos acciones:

  • Bajar una carta de paisaje a mi parte de mesa, mostrando el reverso del paisaje, siempre que tenga menos de 3 cartas de paisaje sin acabar ya jugadas.
  • Descartar una carta de mi mano para realizar una acción, como ahora veremos.

Las cartas:

Las cartas tienen dos caras:

  • Cara de paisaje: muestra un fragmento de un paisaje y arriba se indica de cuántos fragmentos se compone ese paisaje y qué fragmento es la carta que tengo (si es el trozo que va a la derecha de todos, a la izquierda, el 2º, el 3º…), además de que tiene un círculo de un color que corresponde con uno de los cuatro dioses.

  • Cara de acciones: las acciones son básicamente 3: Mover la pagoda y obtener recursos, gastar los recursos para construir paisajes, obtener un recurso que quiera.

Veamos con detalle las acciones:

Mover la pagoda y obtener recursos:

Al descartar la carta para obtener recursos, tengo que mover una posición en la dirección que quiera el piso de la pagoda indicado en negro y luego recoger los recursos que muestra la pagoda en mi cara, recogiéndolos desde el piso inferior al superior o al revés, según se indique en la carta.

El jugador está obligado a coger todos los recursos que indique la pagoda mientras quepan en el almacén (si tengo ya otros en el almacén NO puedo descartarlos), de tal manera que la dirección en la que mueva y en la que coja y el piso que mueva serán fundamentales.

Gastar recursos:

Todas las cartas tienen el dibujo de una carretilla. Al descartar una carta para usar la carretilla puedo pasar los materiales que tengo en mi almacén a una o varias cartas de paisajes sin terminar o incluso cambiar materias primas de un paisaje a otro.

Aquí también podré descartar de mi almacén las materias que no quiera y eso será importante porque es el único momento en el que puedo hacer.

Conseguir un recurso a mi elección:

Algunas cartas en lugar de la acción de mover pagoda tienen un dibujo que muestra los cuatro tipos de recurso y una flecha con un 1. Al descartar esa carta cojo el recurso que quiera de la reserva y lo coloco o en mi almacén o en una carta de paisaje sin terminar.

Construir paisajes y puntuar:

El reverso de cada carta de paisaje tiene indicadas unas materias primas, que son las necesarias para completarlo. Mientras en esa carta no estén las materias primas indicadas, el paisaje está inacabado.

En el momento en el que completo una carta, retiro los recursos, que devuelvo a la reserva, y le doy la vuelta a la carta, que ha quedado concluida.

Al acabar una carta de paisaje puntuamos. Cada carta tiene un círculo de color en la esquina superior, que corresponde con una de las cuatro filas en las que podemos puntuar. Subiremos una posición nuestro cubo en ese marcador.

Además, si completamos un paisaje entero, elegiremos entre uno de los 3 bonificadores disponibles que son tener un hueco más en nuestro almacén, conseguir un número de recursos que queramos o unos puntos al final de la partida.

Ahora es donde viene la «chicha» del juego, y es que al acabar una carta de paisaje, si esa carta va junto a otra carta de paisaje que ya tenemos completa, puntuaremos la que acabamos de terminar pero también puntuaremos las cartas de ese mismo paisaje mientras no haya discontinuidad en las mismas.

En la siguiente imagen vemos que el jugador ha acabado primero una carta de paisaje con el círculo amarillo, por lo que avanza en el marcador amarillo, pero al completar la carta con el círculo naranja, avanza una casilla en el marcador naranja y otro en el amarillo.

Final de la partida:

La partida, acaba, dependiendo del número de jugadores, cuando un jugador ha completado 9, 8 o 7 cartas de paisaje. Se completa la ronda actual y se mira quién tiene más puntos totales.

VALORACIÓN:

En este juego de gestión de recursos debemos completar una serie de paisajes para agradar a los dioses y así puntuar, obteniendo recursos de una pagoda de 4 pisos que iremos volteando.

Este juego lo compramos para mi hija de 10 años para su cumpleaños después de mirar, mucho, como siempre, y como lo encontramos de oferta y viendo reseñas nos pareció un juego diferente y vistoso, lo compramos.

El juego me ha encantado. La temática y el material es una delicia (quitando del almacén individual, que es muy cutre) y la forma de conseguir recursos y puntuar es super original. El juego se explica en apenas 5 minutos, otro factor muy interesante.

Funciona perfectamente de 2 a 4 jugadores, si bien habrá algo más de caos a 3 o 4, ya que serán 3 jugadores los que muevan los pisos de la pagoda antes de que te vuelva a tocar, por lo que todos los pisos habrán cambiado y en este sentido no puedes planificar la jugada calculando dónde se moverán los pisos. Esto no es ni bueno ni malo, aunque pienso que el juego no se ideó para planificar dónde estarán los pisos de la pagoda, por lo que está bien este punto de caos.

En cuanto a la duración de la partida, depende del número de jugadores pero dura unos 45 minutos.

El grado de interacción es medio, ya que al mover la pagoda lo haces por lo que te interesa a ti, no por perjudicar a los demás. Sin embargo, a la hora de coger cartas un jugador mirará, de las que están a la vista, no solo las que necesita él, sino cuáles favorecen a otros jugadores para cogerlas y que así no completen sus paisajes.

Hay azar, ya que no controlamos las cartas de paisajes que van saliendo y a veces estás esperando una que no sale, aunque el azar se reduce gracias a tener 3 cartas siempre visibles.

En cuanto a la edad, funciona perfectamente a partir de 9 años.

Lo mejor:

  • La mecánica.
  • Los espectaculares paisajes y la forma de puntuar.
  • Se aprende en un momento.

Lo más flojo:

  • El tablero para guardar materias individual podía haber estado un poco más trabajado.

Lo recomendamos para:

Cualquiera que quiera un juego de gestión de recursos no muy complicado pero original y divetido.

CALIDAD/ DISEÑO: 8,5/10

COMPLEJIDAD (PARA EL NIÑO MÁS PEQUEÑO): 5/10

AZAR: 4/10

INTERACCIÓN ENTRE LOS JUGADORES: 7/10

HABILIDAD (MANUAL): 4/10

MEMORIA: 0/10

DIVERSIÓN: 9/10

PUNTUACIÓN TOTAL: