En el juego que reseñamos hoy y que ya lleva unos pocos años publicado, pese a que ha caído en nuestras manos hace poco, es del tipo que nos gustan: gestión de recursos. Es decir, enviar trabajadores para conseguir recursos y usar estos recursos para construir y obtener puntos.

Aunque juegos de este tipo tenemos ya muchos y este es «algo» más ligero que los que solemos jugar, nos ha sorprendido muy gratamente y de hecho en las 2 semanas que hace que lo tenemos ya han caído como 8 o 9 partidas.

Lo sorprendente del juego es que, para ser de gestión de recursos, se explica en muy poco tiempo y es sencillo de jugar. Esto ha hecho que haya triunfado con nuestras hijas de 8 y 12 años. Además, como las partidas son relativamente cortas, hasta la de 13 años, que últimamente es más reacia a jugar a juegos, ya que está «demasiado ocupada», nos ha premiado con su presencia en varias ocasiones.

Vamos al lío: en el juego somos colonizadores que hemos venido a unas nuevas tierras vírgenes recorridas por un enorme río para cultivar, explotar los recursos naturales y crear una población donde vivir. Para ello, iremos recorriendo las diferentes ramas del río con nuestro barco, estableciendo cultivos, graneros y otros edificios. No obstante, no estamos solos, por lo que el que sea capaz de explotar de manera más efectiva y óptima estas ricas y hermosas tierras será el ganador.

NOMBRE: The River

MARCA:  Days of Wonder

PRECIO APROXIMADO: 35 euros

INSTRUCCIONES EN CASTELLANO:

EDAD:  Más de 8 años

Nº DE JUGADORES: de 2 a 4

JUEGO COOPERATIVO: No

RITMO DE JUEGO: Por turnos

DURACIÓN DE LA PARTIDA: 40 minutos

CARACTERÍSTICAS:

El juego viene en una caja de tamaño medio con una bonita ilustración.

En su interior tenemos:

  • el tablero central, que es de tamaño grande, muy buena calidad y bien decorado, con 2 caras.
  • los tableros individuales, también a 2 caras, similares en calidad y diseño al tablero principal.
  • los recursos de madera, que son monísimos.
  • los meeples de madera, 5 para cada jugador, de tamaño y calidad típicos aunque estos tienen un gorro muy simpático en la cabeza.
  • Las fichas de bonificación de cartón.
  • Las cartas de edificio, de tamaño menor al normal, con un buen diseño.
  • Las losetas de terreno, de cartón, de buenísima calidad y buen diseño.
  • Los barcos de cartón, perfecto para jugar.
  • El barco de madera de jugador inicial, grande y bonito.

El conjunto está muy bien y te mete en la temática de lleno.

 

FUNCIONAMIENTO:

Preparación:

Lo primero es elegir el lado del tablero, en función de si somos 2 o 3/4 jugadores.

Cada jugador recibe su tablero individual, que también tiene 2 caras en función de los jugadores, su barco y sus 5 meeples. De estos trabajadores, 4 se colocan en el barco y el otro se coloca en el segundo círculo de bonificación, donde se ve el dibujo del meeple.

Se barajan todas las cartas de edificios y se colocan en su sitio, y los diferentes recursos se colocan en las zonas correspondientes. A 4 jugadores se usan todos los recursos, a menos jugadores colocaremos los que se indican.

Amontonamos las fichas de bonificación en dos montones: en uno ponemos todas las que tienen valor 0 y en el otro las que tienen valor numérico pero colocándolas en orden descendente, de tal manera que la que más vale la ponemos arriba.

En caso de 2 jugadores cogemos solo las fichas que tienen los 2 puntitos y guardamos las otras.

Se elige el jugador inicial y se le da el barco de madera.

Ahora, en la isla de los terrenos, colocamos terrenos al azar en las casillas donde aparece un cuadrado blanco (3 a 2 jugadores, 4 a 3 jugadores y 5 a 4 jugadores). Empezando por el jugador que será el último en el turno, elige una de las losetas colocadas. Los demás van cogiendo hasta llegar al jugador inicial y ahora se reponen las losetas en toda la isla (a 3 jugadores hay una columna completa que nunuca se repone).

El tablero:

El tablero tiene 8 zonas en las que podemos colocar a nuestros trabajadores. Hay zonas que tienen casillas limitadas, por lo que en el momento en el que estén ocupadas por otros jugadores ya no se podrá realizar esa acción, pero hay dos zonas en las podremos poner un número de trabajadores ilimitadas.

Veamos las diferentes islas:

1- Isla con losetas de terrenos:

Cada jugador puede venir cómo máximo 2 veces a esta isla, y la peculiaridad que tiene es que cada jugador tiene 2 lugares reservados para él, por lo que nadie puede quitarle la acción. Eso sí, si vienes de los últimos te encontrarás con las losetas que nadie quiere.

En esta imagen tenemos el montaje para 3 jugadores, con las 6 losetas de terreno disponibles en esa ronda.

Al colocar un trabajador ahí, elegimos una loseta de terreno y lo colocamos inmediatamente en nuestro río, tal y como veremos luego.

2- Las islas de recursos:

Poniendo un meeple en esas islas recibiremos arcilla, madera o piedra en función de las que aparezcan en nuestro tablero individual, como luego veremos. Cada isla cuenta con 2 lugares para recibir estos recursos.

Además, a 3 y 4 jugadores, el primero que se coloca en una de las islas recibe un recurso adicional de ese tipo, tal y como aparece indicado en una de las casillas que pone +1.

En el caso de la isla con los pavos, solo cogeremos 1 pavo, si hay, y se pueden colocar cualquier número de trabajadores. Si alguien va a esta isla y no hay pavos, puede coger un recurso cualquiera de las otras islas.

Hay que tener en cuenta que el pavo es un recurso comodín y al principio de nuestra ronda podemos cambiar tres recursos por un pavo, si queremos.

3- Isla de edificios:

Si nos ponemos en esa isla, podemos reservar una de las cartas de edificios que están a la vista. Para ello cogemos una y la colocamos boca abajo junto a nuestro tablero. Ahora esa carta ya no está a disposición de ningún jugador y además, cuando la construyamos, tendremos un descuento de 1 recurso.

4- Zona de compra

En esa isla está la acción de construir, a la que pueden acudir un número ilimitado de trabajadores. Al colocar ahí el trabajador, pagamos los costes de una carta de edificio y la colocamos a un lado de nuestro tablero, boca arriba.

Además, aquí están las dos pilas de las fichas de puntos por construir. Al construir un edificio cogemos la ficha con el número más alto disponible y la colocamos en la posición correspondiente en nuestro tablero, empezando por arriba.

Al colocar la segunda ficha por construir otro edificio desbloqueamos un trabajador, que se viene a nuestro barco.

Cuanto más tardemos en construir, menos puntos nos darán estás fichas porque irán quedando menos.

No olvidemos que si construimos una carta que hemos reservado pagamos un recurso menos.

5- Zona de jugador inicial.

Pues eso: vas y te quedas con el barquito de jugador inicial para la siguiente ronda.

6- Zona de intercambio de losetas.

Nos permite intercambiar el sitio de dos de nuestras losetas de terreno colocadas en nuestra isla.

Esta acción va a ser importante sobre todo a partir de la mitad de la partida, ya que los terrenos puntúan al final según cómo están distribuidos, por lo que nos interesará ir moviéndolos para que nos den los máximos puntos, como veremos luego.

Los edificios:

En el juego construir edificios nos dará puntos al final de la partida, pero estos edificios no tienen ningún tipo de habilidad fuera de dar puntos. En cada carta se indica qué recursos se necesitan y los puntos que dará.

Los edificios más buenos dan 10 puntos, y los que menos creo que 2-3 puntos.

La ronda:

La ronda empieza cuando colocamos las losetas de terreno en las zonas de río del tablero central.

Ahora, empezando por el jugador inicial, vamos colocando los trabajadores que tenemos en nuestro barco en las diferentes áreas del tablero según nos interesa.

El meeple se queda colocado en la zona del tablero hasta que finalice la ronda, pero la acción la realizamos en cuanto colocamos el trabajador (construir, coger losetas, materias primas…).

Una vez no tengamos más trabajadores ya no podremos hacer nada en esa ronda, pese a que los jugadores que todavía tengan trabajadores podrán seguir jugando.

Cuando nadie tenga ya trabajadores, los devolveremos a nuestro barco, repondremos las cartas de edificio y retiraremos las losetas de terreno que hayan quedado y pondremos nuevas. Si no hay más para reponer, barajaremos las descartadas con anterioridad y repondremos con esas.

Los terrenos:

En el juego tenemos 5 tipos de terreno: de montaña, de barrizal, de sembrado, de bosque y de pradera (y algunos mixtos). Los cuatro primeros nos pueden aportar recursos o lugares de almacenamiento, mientras que la pradera nos proporciona ciertos beneficios.

Así, hay muchas cartas de pradera que nos darán puntos adicionales al acabar la partida (1 punto por piedra hasta un máximo de 3, o lo mismo de madera, adobe, puntos por fichas redondas, por trabajadores en el barco, 1 punto por cada loseta de cierto tipo en nuestra isla…)

Hay otras más peculiares que lo que hacen es que al final de la ronda coges un adobe/madera/piedra (según la loseta) y la colocas en el barco. Al final de la partida sacaremos 2 puntos por cada pieza de material en el barco.

Este tipo de loseta también es peculiar porque hará que las reservas de materias primas en juego vayan disminuyendo, ya que se acumulan en el barco y no se pueden gastar. El problema es que si sale al principio de la partida, el propietario puede hacer un montón de puntos a base de acumular recursos en el barco en cada ronda; nosotros hemos limitado la cantidad de materias primas en el barco a 3.

El tablero de río individual:

Nuestro tablero individual muestra el curso que un río, que va serpentenando, y en las orillas de dicho río podemos ver graneros, representados con el dibujo de una casita, y yacimientos de piedra, arcilla o madera, representados con dichos símbolos.

En cada granero del tablero podemos almacenar un recurso y al principio de la partida empezamos con 5, por lo que solo podemos almacenar 5 recursos y necesitaremos conseguir pronto losetas que tengan más graneros para ampliar nuestra capacidad. Obviamente si tapamos recursos o almacenes con losetas, dejan de estar disponibles.

En esta imagen tenemos ya almacenados 3 adobes y 3 piedras, y todavía nos quedan 5 graneros vacíos.

Obviamente cuando tenemos más recursos que graneros debemos descartar las materias primas que queramos.

Además, al comenzar la partida en el tablero hay una casilla con una arcilla, otra con una piedra y otra con una madera. Las materias primas cuyos dibujos aparezcan en el tablero determinan cuántas materias primas de esos tipos podemos coger al ir a realizar la acción a la isla principal. Es decir: si en el tablero solo hay 1 piedra y realizamos la acción coger piedras, solo cogeremos 1 (recordemos que a 3-4 jugadores el primero que lo hace consigue una adicional). Sin embargo, si en el tablero tenemos 3 piedras dibujadas, cogeremos 3.

Por tanto, nos interesará, además de aumentar graneros, aumentar la producción de materias primas. Obviamente al colocar una loseta tapamos lo que hay debajo, que es como si ya no estuviera.

Además, en el tablero vemos a la derecha los círculos con los huecos para las bonificaciones por construir edificios, que iremos colocando de arriba a abajo al conseguirlas, de tal manera que al colocar la segunda bonificación desbloquearemos un trabajador, que colocaremos en el barco y podremos usar ya mismo.

Por otro lado, la peculiaridad que tiene el juego es que al avanzar en la isla cada vez tendremos menos trabajadores para usar, cuando en la mayoría de los juegos es justo al revés. Es decir, cuando tapemos con una loseta el espacio en el que hay dibujado un meeple, a partir de la siguiente ronda dejaremos a uno tumbado allí: ese trabajador ha decidido establecerse en la isla, tal y como se ve en la imagen anterior.

Así, por un lado nos interesará ir colocando losetas para aumentar nuestra productividad y almacén, pero por otro lado iremos perdiendo trabajadores, sobre todo al llegar a la última línea del río, por lo que, si completamos todas las losetas del río, solo jugaremos con 1 trabajador.

Aquí podemos ver todo el río lleno de losetas y a 4 trabajadores de relax en él.

 

Final de la partida:

La partida acabará cuando un jugador complete la última construcción (6 o 4, dependiendo del número de jugadores), por lo que no le quepan más fichas redondas, o acabe de llenar las casillas del río.

Cuando esto ocurra se lleva a cabo una última fase de limpieza del tablero y se resuelve la puntuación final.

Además de los puntos típicos por edificio, bonificación o loseta de prado, también puntuaremos por los terrenos del mismo tipo colocados verticalmente en nuestro tablero.

Por cada 2 losetas del mismo terreno colocadas de forma vertical, siempre que estén en la parte superior del tablero, conseguiremos 2 puntos, y si conseguimos que las 3 losetas de la columna sean del mismo terreno, nos darán 6 puntos en lugar de 2.

En esta imagen vemos que el jugador tiene 3 losetas de barrizal en la misma vertical (6 puntos), 3 de pradera (6 puntos), 2 de sembrado (2 puntos) y 3 de bosque (otros 6 puntos).

 

VALORACIÓN:

En el juego de hoy vamos mandando trabajadores a las islas para conseguir recursos, construir edificios con ellos o establecer nuevas plantaciones a lo largo de nuestra zona de rio, consiguiendo más zonas de almacenamiento y más recursos, hasta que alguien construya todos sus edificios o haya llenado su tablero de losetas del río.

Como comentaba al principio, este tipo de juegos que implica tener unos trabajadores e ir mandándolos a que consigan materias primas para luego hacer cosas con ellas nos gusta mucho (por algo nos encanta el Stone Age o el Agrícola). Sin embargo, dentro de este tipo de juegos, este es bastante simple: en primer lugar porque lo que construyes no te genera ninguna mejora y porque solo hay 3 tipos de materias primas (4 si contamos a los pavos), además de que las acciones son limitadas y sencillas de realizar.

Esto hace que el juego se explique fácilmente y se aprenda a jugar con facilidad, por lo que es muy interesante para gente no acostumbrada a este tipo de juegos o para niños a partir de 8 años.

De entre todos los juegos de este estilo, las peculiaridades que tiene y que me han gustado mucho es que, por un lado, al ir colocando losetas en nuestra isla ganamos capacidad de producción y de almacenamiento, pero a la vez iremos perdiendo trabajadores, en lugar de conseguir más, que es lo habitual en este tipo de juegos.

Además, el tema de ir llenando las losetas del río y de  puntuar la isla por columnas de terrenos iguales también me ha parecido bastante original. El hecho de que haya losetas que nos hagan puntuar de ciertas maneras hace que no nos centremos solo en coger losetas o construir edificios.

En cuanto al tema de edificios, las fichas de bonificación aportan un componente estratégico muy interesante, ya que si un jugador va siempre a construir edificios que den muchos puntos, como le costará más tiempo hacerlo eso implicará que las fichas de bonificación que obtenga sean de menos puntos, por lo que habrá que buscan un equilibrio.

En el juego hay cierta interacción entre jugadores, en primer lugar a la hora de elegir las losetas de terreno y reservar cartas de edificios para que nos las quiten, y por otra parte al ser los recursos limitados, si varios jugadores cogen mucho de un tipo puede que los otros no tengan suficiente para hacer sus edificios.

Con respecto al azar, no es algo importante pero influye, ya que no controlamos las losetas o los edificios que van saliendo y quizá queremos una de terreno que no sale, o justo el siguiente jugador es el inicial y salen las mejores losetas de pradera.

En cuanto al número de jugadores, funciona perfectamente de 2 a 4 y la partida no se suele extender más de los 45 minutos.

En resumen, un juego de gestión de recursos sencillo pero a la vez con cierta complejidad muy agradable de jugar e ideal para jugar con niños sin que la partida se haga muy larga.

Lo mejor:

  • La mecánica de colocar losetas en la isla.
  • El diseño.

Lo más flojo:

  • No tiene nada en especial, pero a los acostumbrados a los juegos de gestión de recursos igual se les queda corto.

Lo recomendamos para:

cualquiera que busque un juego sencillo de gestión de recursos

CALIDAD/ DISEÑO: 8/10

COMPLEJIDAD (PARA EL NIÑO MÁS PEQUEÑO): 6/10

AZAR: 5/10

INTERACCIÓN ENTRE LOS JUGADORES: 6,5/10

HABILIDAD (MANUAL): 2/10

MEMORIA: 0/10

DIVERSIÓN: 7/10

PUNTUACIÓN TOTAL: