Llega la noche y cuando los niños se acuestan y apagan las luces salen los monstruooos.

Por suerte, los monstruos no son tan peligrosos como parecen, ya que también se asustan…. si encontramos el objeto adecuado.

Ayudadnos en este juego cooperativo a asustar a todos los monstruos antes de que rodeen nuestra cama.

NOMBRE: Monster Chase

MARCA: Asmodeé

PRECIO APROXIMADO: 18-22 euros

INSTRUCCIONES EN CASTELLANO:

EDAD: más de 3 años

Nº DE JUGADORES: de 1 a 6 jugadores

JUEGO COOPERATIVO:

RITMO DE JUEGO: Por turnos

DURACIÓN DE LA PARTIDA: 10 minutos

CARACTERÍSTICAS:

El juego viene en una caja de tamaño medio y delgada. La ilustración de la portada es una chulada. Y el interior también es genial, ya que representa a un armario con dos puertas y al abrir encontramos el material del juego.

Tenemos las cartas de monstruos, muy grandes y con ilustraciones muy chulas, y las tarjetas de cartón pequeñas de objetos, que están bien, al igual que las tres tarjetas que forman un monstruo.

El conjunto es genial.

FUNCIONAMIENTO:

Preparación:

Se barajan todas las cartas que tienen la imagen de un niño en una cama en uno de los reversos y se monta un mazo mostrando la ilustración de la cama.

Ahora se cogen las fichas de objetos y se colocan formando una cuadrícula, con los objetos ocultos.

Si jugamos a la versión avanzada usamos todas las fichas, en caso contrario quitamos la ficha de los calcetines y del monstruo.

Preparamos las tres fichas que juntas forman un monstruo (las fichas de progreso) y las ponemos todas por la misma cara.

¡Qué empiece la caza de monstruos!

Los monstruos y los objetos:

Al darle la vuelta a una carta de cama aparece un monstruo.

Hay muchos monstruos diferentes, todos ellos ilustrados con un aire muy simpático.

En una de las esquinas de la carta aparece el elemento al que monstruo es vulnerable, es decir, al que tiene miedo. Estos elementos corresponden con las fichas del juego y puede ser desde un osito de peluche a un balón o incluso un robot de juguete. Hay 10 objetos diferentes.

La ronda:

Si no hay ningún monstruo alrededor de la cama, se revela uno y se coloca en uno de los lados de la cama, y se da la vuelta a las fichas que forman el monstruo para que muestren todas la misma cara.

Ahora el jugador activo debe de dar la vuelta a una de las fichas de objetos.

  • ¿Es el objeto que teme el monstruo? ¡Genial! El monstruo se va de vuelta a su mundo a través del armario (metemos la carta en el armario), se vuelven a poner boca abajo todas las fichas que estaban volteadas y se acaba el turno del jugador.

  • No hemos acertado con el objeto. Le damos la vuelta a una de las fichas de monstruo y volvemos a probar.

En caso de fallar, en el momento en que hemos dado la vuelta a la última ficha que conforman al monstruo, se acaba el turno ¡y sacamos un monstruo más!

Ahora pasamos el turno al siguiente jugador.

Variantes:

El juego tiene un montón de variantes, en función de cómo lo queramos hacer de sencillo o de complejo, además de que hay un modo competitivo.

  • Modo competitivo:

Se juega igual, pero cada monstruo que asusta un jugador, se lo queda. ¿Quién asustará a más?

La pena que es que así no se usa la chulada de armario para esconder a los monstruos.

De todas maneras, no es 100% competitivo porque si los 4 monstruos rodean la cama, perdemos todos.

  • Cazadores expertos:

Además de las fichas de objetos normales, también juegan dos fichas más, que tienen efecto especial:

Calcetines: si salen los calcetines, la pones de nuevo boca abajo y la intercambias de lugar por otra ficha.

Monstruo debajo de la manta: se pierde el turno y se coloca un nuevo monstruo a la cama. ¡Menuda faena!

  • Cazadores valientes:

El monstruo de 3 piezas que nos marca el final del turno ¡ahora solo tiene 2 piezas!, por lo que será más complicado la cosa.

Para compensar, antes de empezar a jugar volteamos todas las fichas para que los jugadores intenten memorizarlas durante unos segundos.

  • Modo fácil:

No se usan las fichas de monstruo de progreso, por lo que nunca se pierde. Aunque a esta variedad nosotros no jugamos.

  • Cazadores de monstruos en grupo:

En este caso, si hay varios monstruos ya alrededor de la cama, hay que espantarlos a todos a la vez. Es decir, una vez volteas el objeto de uno de los monstruos, sigues volteando para buscar el resto. Si no consigues todos, no se va ningún monstruo.

Final de la partida:

La partida acaba cuando aparece el cuarto monstruo alrededor de la cama o cuando giramos la última tarjeta de progreso y no hay monstruo que poner porque ya no hay más cartas. En estos dos casos perdemos.

En la siguiente imagen vemos que la cama del asustado niño ya está rodeada, ¡hemos perdido!

Ganamos si conseguimos despachar a todos los monstruos menos a uno, ya que siempre se tiene que quedar una carta en la que se vea la cama.

VALORACIÓN:

Se trata de un juego tipo «memory» pero con una temática de monstruos genial que lo hace divertido y muy rejugable.

La interacción entre los jugadores en teoría es casi nula porque cada uno va a la suya pero sí hay, ya que todos vemos lo que destapan los demás jugadores y además podemos perder todos la partida en función de cómo jueguen los demás.

El material está muy bien y también tiene como punto a favor que se pueda jugar a diferentes modos, de tal manera que es adecuado para niños a partir de 3 años pero un niño de 5 años no se aburrirá, aunque lo encuentre sencillo. Además, la variante competitiva añade un toque de pique muy interesante.

Con este juego nuestros niños practican:

  • La memoria: para recordar dónde están las losetas de los objetos. Al no ser muchas después de cuatro o cinco turnos ya empezarán a recordar algunas.
  • Atención: para ver qué objeto es el que necesitamos buscar.

Obviamente como en todo memory hay una parte de azar, pero no es especialmente importante porque, como os comentaba, después de 4 o 5 rondas ya iremos recordando más o menos dónde están, por lo que se reduce el azar, además de el hecho de tener 2 o 3 posibilidades de encontrar objetos por turno.

En cuanto al número de jugadores, nosotros lo hemos probado a 2 y a 3 y funciona bien, pero pensamos que funciona bien de 1 a 6, aunque en el caso de 6 es mejor jugar al modo cooperativo porque pocos monstruos podremos coger jugando tantos.

Y la duración de la partida está en torno a 10 minutos.

Lo mejor:

  • La temática es una chulada.
  • Es divertido y rejugable, algo que no tienen todos los memorys.
  • La forma de armario del interior de la caja nos ha encantado.

Lo más flojo:

  • Podían haber venido más monstruos para partidas con más jugadores.
  • Por pedir, podía haber venido alguna ficha más de efecto especial.

Lo recomendamos para:

cualquiera al que le gusten los juegos de monstruos no muy complicados.

CALIDAD/ DISEÑO: 8/10

COMPLEJIDAD (PARA EL NIÑO MÁS PEQUEÑO): 5/10

AZAR: 6/10

INTERACCIÓN ENTRE LOS JUGADORES: 5/10

HABILIDAD (MANUAL): 2/10

MEMORIA: 9/10

DIVERSIÓN: 8/10

PUNTUACIÓN TOTAL: NOTABLE