¡Aventureros al tren! Europa: hoy va de trenes

 

No sé si hace falta presentar este juego o no, ya que el juego que reseñamos hoy es muy conocido y hace muchos años que va circulando por el mundo y ofreciendo mucho entretenimiento y diversión. De hecho lo considero ya una «franquicia», puesto que tiene muchas variedades y expansiones y con centenares de miles de copias vendidas por todo el mundo.

Yo lo regalé hará cosa de 8 años a mis hermanos y por historias de la vida me volvió hace unos cuatro años. Como mis hijas eran todavía pequeñas y a mi mujer no le entusiasmaba lo guardé, a la espera de que mis dos niñas mayores tuvieran edad suficiente, y por fin llegó el momento.

Venid con nosotros a viajar a lo largo y ancho de la Europa del silo XIX, el viaje sin duda vale la pena.

NOMBRE: ¡Aventureros al Tren! Europa

MARCA: Days of Wonder/ Asmodee

PRECIO APROXIMADO:  35-40 €

INSTRUCCIONES EN CASTELLANO:

EDAD:  más de 8 años

Nº DE JUGADORES: de 2  5

JUEGO COOPERATIVO: No

RITMO DE JUEGO: Por turnos

DURACIÓN DE LA PARTIDA: 30-60 minutos

CARACTERÍSTICAS:

El juego viene en una caja grande, en cuyo interior encontramos plegado el enorme tablero de Europa, de muy buena calidad, si bien los diseñadores se han tomado algunas licencias y han cambiado ligeramente la ubicación de algunas ciudades, para que cuadren más los recorridos (fijaos en las ciudades de España, por ejemplo). El tablero tiene un tamaño genial para jugar.

Luego tenemos los vagones de plástico, 45 de cada color, adecuados para jugar, las estaciones, también de plástico, y las 110 cartas de vagones , además de las cartas de rutas, y alguna más. Las cartas son del tamaño normal, de buena calidad y las ilustraciones de los trenes son chulas y coloridas.

Por último tenemos las fichas cilíndricas de madera para indicar la puntuación de cada jugador.

El conjunto está fantástico.

FUNCIONAMIENTO:

El objetivo del juego es conseguir los máximos puntos. Para conseguir puntos iremos uniendo ciudades poniendo nuestros trenes de plástico en las casillas marcadas en el tablero, y se puede puntuar de varias formas:

  • Durante la partida, cada vez que completemos un tramo de vía. Un tramo de tren son las casillas que unen dos ciudades. Hay tramos de una casilla, de dos, de tres… Cuanto más largo sea el tramo que hagamos, más puntos nos dará. A modo de ejemplo, completar un tramo de 2 trenes da 2 puntos, pero si el tramo es de 4 trenes da 7 puntos.
  • Al final de la partida, se comprueba si hemos cumplido con las cartas de recorridos que nos han repartido. Si lo hemos conseguido, sumamos esos puntos a nuestro marcador. Si no lo hemos conseguido, los restamos.
  • EL jugador que tenga la ruta más larga gana un extra de puntos al final de la partida.
  • Por cada estación de las 3 que tenemos que no hayamos gastado, tenemos un bonus de puntos.

Ahora vamos a ver cómo se juega:

Cada jugador coge los trenes de plástico de su color, sus 3 estaciones y coloca su marcador de puntuación en el 0.

Ahora repartimos una carta de largo recorrido a cada jugador y 3 de recorrido corto. Los jugadores las miran y deciden si descartan una, dos, o ninguna. Hay que tener en cuenta que, como hemos comentado antes, al final de la partida se tendrán que haber completado esos recorridos o en lugar de sumar puntos nos los restarán. La situación ideal es cuando tienes un recorrido corto que es parte de tu recorrido largo. Así al hacer el corto estás ya construyendo parte del largo. Además, hay que tener en cuenta que los demás jugadores no saben que recorridos tienes, algo que conviene mantener en secreto para que no vayan a fastidiarte.

En estos cuatro ejemplos de cartas de recorridos tenemos dos cartas de largo recorrido (azules), que como véis dan 20 y 21 puntos respectivamente. Son muchos puntos, aunque son recorridos largos. Si no queremos complicarnos, tenemos los cortos, aunque son menos puntos.

Ahora barajamos las cartas de trenes y repartimos 4 a cada jugador.

Dejamos el mazo boca abajo y damos la vuelta a 5 cartas, que quedan a la vista de todos.

Hay que tener en cuenta que hay 8 tipos de trenes (cada uno de un color), además de las cartas de locomotoras, que son cartas comodín.

Algunos ejemplos de cartas de trenes, con una locomotora en la esquina.

En su turno, el jugador puede:

  • coger dos cartas de trenes las que están a la vista (una, si es una locomotora), o robar dos cartas del mazo.

A ver qué podemos hacer con estas cartas…

  • cubrir un tramo del recorrido: descartarse de un cierto número de cartas de vagones iguales y a cambio poner ese número de vagones en el tablero, completando un tramo.
  • robar tres cartas de destino nuevas y quedarte con, al menos, una.
  • construir una estación de tren: la estación de tren sirve para cuando no tienes un tramo con tus trenes y ese tramo lo necesitas pero los trenes son de otro jugador. Colocas un estación en la ciudad que toca ese tramo y así puedes aprovechar ese tramo de ese otro jugador. Pagas 1 tren para gastar la primera estación, 2 para la segunda y 3 para la tercera.

Con esta estación ya completamos un trayecto de 7 puntos.

Así, según vamos jugando, los recorridos de Europa se van llenando de trenes.

No todos los tramos son iguales. Hay tramos de color, que te exigen que para cubrirlo uses cartas de trenes de ese color. En los tramos grises puedes usar el color que quieras, pero todos los vagones del mismo. En ciertos tramos aparece una locomotora, lo que indica que una de las cartas (o dos) deberán ser locomotoras.

El jugador rojo acaba de cubrir un tramo verde de 3 vagones.

Por último tenemos los túneles, que son casillas sombreadas. Cuando anuncias que vas a completar un túnel pones las cartas correspondientes sobre la mesa pero antes de poner tus trenes se giran las 3 primeras cartas del mazo. Por cada carta que salga del color de los trenes que vas a usar, es un vagón extra de ese color que debes usar. Si no puedes, recuperas todas las cartas que ibas a gastar pero no se construye ese tramo.

Puedes tener todas las cartas de vagones que quieras en tu mano y cuando a un jugador le queden 2 trenes o menos en su reserva, se acaba la partida.

 

VALORACIÓN:

Se trata de un juego muy entretenido y sesudo, con una temática de trenes que gusta mucho, además de que el material es de excelente calidad.

Nuestros niños van a tener que usar:

  • Planificación: es fundamental para decidir tanto qué recorridos nos quedamos para intentar cubrir como para decidir qué tramos empezamos cubriendo.  Cubrir cualquier recorrido da puntos, pero si el jugador no se planifica bien para cumplir con sus cartas de destino al final de la partida tendrá un buen puñado de puntos negativos.
  • Visión espacial:es importantísimo saber situarse en el mapa.

El juego tiene una parte de azar, puesto que los destinos que te tocan son aleatorios y a veces necesitas un tren de cierto color y no hay manera de que salga, pero al poder tener en la mano todas las cartas de trenes que quieras ayuda a poder planificar las jugadas, además de que las locomotoras ayudan mucho, al servir como comodines, al igual que los tramos de vía de color gris, que permiten usar cualquier color de vagón.

Las partidas son largas y espesas, de casi una hora de duración, y el tiempo aumenta conforme crece el número de jugadores, por lo que para poder jugar necesitaremos disponer de tiempo.

El juego permite además interaccionar con otros jugadores, ya que al llenar tú los recorridos puedes perjudicar a otros jugadores. A veces uno va a su rollo y lo hace sin querer, pero en ocasiones podemos entender claramente la estrategia de los contrincantes y fastidiarlos para que no completen sus recorridos, por lo que este puntito de fastidiar lo hace divertido.

Además, tiene un punto educativo, ya que los niños se familiarizan con el mapa de Europa y aprenderán a ubicar ciudades importantes, aunque la localización de las mismas no es especialmente exacto.

En cuanto al número de jugadores, el número ideal para jugar es 3-4. A más número de jugadores, más se puede complicar, ya que hay más jugadores para cubrir el mismo número de trayectos, aunque la existencia de las estaciones ayuda. No obstante, a 5 jugadores la partida se vuelve más caótica.

En cuanto a la edad, un niño de 8 puede jugar, aunque lo que más le va a costar es decidir qué rutas quedarse al principio de la partida, ya que para tomar esa decisión hay que saber ver a largo plazo. Lo normal es que los más jóvenes se queden las cartas que roban al principio, sean las que sean.

El juego permite robar más cartas de recorrido, pero a más de 4 jugadores va a ser complicado conseguir hacer más trayectos que los que tenemos al inicio del juego.

Para ayudar a los más jóvenes se puede añadir la regla de que los trayectos no completados no puntúan de forma negativa.

A mi, personalmente, es un juego que me encanta, aunque a mis hijas no tanto.

CALIDAD/ DISEÑO: 9/10

COMPLEJIDAD (PARA EL NIÑO MÁS PEQUEÑO): 9/10

AZAR: 5/10

HABILIDAD (MANUAL): 0/10

MEMORIA: 0/10

DIVERSIÓN: 8/10

PUNTUACIÓN TOTAL: 8/10 (un juego genial para viajar de forma virtual por Europa)

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