Vamos a probar a qué sabe eso del sushi: Sushi Go

  
Hace tiempo que oíamos hablar mucho de este juego y teníamos ganas de probarlo. Personalmente, no tengo mucha experiencia con el sushi. La única vez que lo he probado recuerdo que fue hace un par de años, en la boda de mis amigos Ana y de Pablo. En el picoteo antes de sentarnos a comer recuerdo que había un buffete de sushi. Pues me acerqué, me comí un par de sushis de esos, para acto seguido dirigirme al buffete de sushi español (vamos, la mesa en la que está el tío cortando un jamón cual virtuoso violinista) y pasar el resto de la mañana, hasta que ya entramos a comer, allí, bien cerquita de la piernica de cerdo, que se está muy a gusto y tiene muchas vitaminas. Ahora mi mujer está empeñada en que vayamos un día a cenar sushi y con mi hermano y mi cuñada. Mi hermano y yo, por si acaso, iremos bien merendados.
Pues bien, mientras nos decidimos a ir, nada mejor que una partida  a este juego de cartas para familiarizarnos con las comidas que allí encontraremos.

NOMBRE: Sushi Go

MARCA: Devir

PRECIO APROXIMADO:  9-11 €
INSTRUCCIONES EN CASTELLANO:
EDAD: a partir de 8 años
Nº DE JUGADORES: de 2 a 5

JUEGO COOPERATIVO: No

RITMO DE JUEGO: Todos a la vez

DURACIÓN DE LA PARTIDA: 20 minutos

 
CARACTERÍSTICAS:
El juego viene en una caja pequeña tipo lata muy chula y con relieve. En el interior tenemos un montón de cartas con los diferentes tipos de comida japonesa. Los diseñadores han hecho las cartas muy simpáticas, ya que no representan la comida tal cual, sino que le han puesto cada a cada plato, por lo que queda muy simpático.
Las cartas son de un tamaño normal y muy adecuado para jugar, además de coloridas. El conjunto está muy bien.
 
FUNCIONAMIENTO:
El funcionamiento es muy sencillo: se reparten entre 7 y 10 cartas, en función del número de jugadores. Cada jugador mira las cartas que tiene en su mano y elije la que se quiere quedar, que coloca en la mesa frente a él boca abajo. Acto seguido pasa su mano al jugador que tiene a su izquierda, gira la carta que ha dejado en la mesa y coge las cartas que le pasa el jugador de su derecha.

Todos los jugadores hacen lo mismo, de tal manera que cada vez quedan menos cartas en la mano, según las vamos poniendo en la mesa. La ronda acaba cuando ponemos la última carta frente a nosotros en la mesa. Entonces ya solo queda puntuar.
Una vez puntuado, se retiran todas las cartas de la mesa, excepto las de puding, y se reparte una nueva mano del mazo que quede.
Una vez hayamos jugado tres rondas se suman las puntuaciones de todas las rondas y gana el que más tenga.
Ahora bien, ¿cómo elegimos qué carta nos quedamos? Vamos a ver las cosas estas tan raras que comen los japoneses:

  • Makis: de esto he visto en muchos mangas y animes, debe ser una comida muy habitual, ¿no? Pues cada una de estas cartas tiene en la esquina dibujado un número de makis. Cuando acabe la ronda, el que más makis tenga gana 6 puntos y el segundo 3.
  • Tempura: estas gambas tienen muy buena pinta, al menos algo que sí conozco, y nos darán 5 puntos si conseguimos dos frente a nosotros, pero si solo conseguimos una, no nos da nada.
  • Niguiris: hay de tres tipos, de calamar, de salmón y de tortilla, que puntúan, respectivamente, 3, 2 y 1 punto. Ahora bien, si antes de jugarlos jugamos una carta de wasabi (se ve que es una salsa, habrá que probarla), ese niguiri multiplica su puntuación por 3.

  • Sashimi: no tengo ni idea de qué animal ha salido esto, pero si conseguimos 3 cartas de estas nos darán 10 puntos.
  • Gyoza: esto sí que me suena a chino, pero bueno, cuantas más gyozas tengas, más puntos sumarás, pero de una forma aritmética, sino que irá aumentando la puntuación de la siguiente manera, según tengamos más: 1,3,6,10,15.
  • Púdin: ¿esto tiene chocolate? Pues en una ronda no vale para nada, porque es el postre, pero al final de la última ronda, el que más tenga gana 6 puntos, y el que menos tenga -6.
  • Los palillos: he intentando usarlos varias veces y no me he aclarado, pero bueno. Los palillos no te aportan ningún punto, lo que hacen es que los juegas en ese momento y de la siguiente mano de cartas que te pasan te puedes quedar con 2 cartas de esa mano, en lugar de una. Para ello tienes que devolver la carta de palillos a tu mano. A esta carta no acabo de verle el potención, salvo que tengas una mano muy mala y quieras probar suerte con dos cartas de la siguiente mano, o si estás convencido de que las cartas de la mano siguiente son las buenas de verdad para ti.


 
Aquí tendríamos un ejemplo de cómo acaba una ronda completa:
Como véis, tengo dos tempuras (5 puntos), tengo 3 sashamis (10 puntos) y un niguiri de salmón con la salsa (3 puntos del niguiri x 3 puntos de la salsa=9). De makis solo tengo 2, así que para ver si puntú tendré que ver cuántos makis tienen los demás, y el pudin me lo guardo para el final de la última ronda.
 
VALORACIÓN:
Se trata de un juego sencillo y rápido de aprender y de jugar, muy entretenido, en el que tenemos azar, por supuesto (a ver qué nos toca en la mano que nos pasan), algo de memoria (interesa memorizar las manos de cartas que vamos pasando porque luego nos volverán a llegar) y también estrategia (ver si vale la pena coger makis o púdins en función de los que tienen los demás, ver si hay que arriesgarse o mejor ir a lo seguro, etc.). Está bien eso de que todos juguemos a la vez, aunque en ocasiones tendremos que esperar a que algún jugador algo indeciso decida qué carta se queda.
El juego a 2 jugadores es aburrido, la verdad, por lo que lo recomendamos a partir de 3 jugadores. Es más, cuántos más jugadores, mejor.
En cuanto a la edad, el juego es sencillo porque en cada carta pone lo que vale y no hay mucha variedad, por lo que los niños aprenderán con facilidad y un niño de 6 años puede jugar sin ningún tipo de problema y por supuesto los adultos.
 
CALIDAD/ DISEÑO: 7/10
COMPLEJIDAD (PARA EL NIÑO MÁS PEQUEÑO): 7/10
AZAR: 6/10
HABILIDAD (MANUAL): 0/10
MEMORIA: 6/10
DIVERSIÓN: 7/10
PUNTUACIÓN TOTAL: 6,5/10 (Un juego divertido y entretenido)